LAS PIRAMIDES Y SU SIGNIFICADO
Comentario por parte de Gente Previsiva:
Las pirámides son y han sido estructuras de admiración humana cargadas de mitos y supuestos, que a la final son pura especulación, la existencia de alienígenas en su elaboración a sido la punta del lápiz de nunca acabar, pero no se puede esconder la majestuosidad de estas obras de arte arquitectónico que su tiempo eran imposible de crear, pero allí están todavía, edificadas con propósitos distintos que según su monarquías ponía en uso, un factor denominador, albergar al humano mas importante de su tiempo del cual le permitiría la trasmutación y conexión con otro mundo, se creía en aquel entonces que la muerte era sinónimo de vida y quienes tenían la dicha de estar en esas criptas o necrópolis representaban al humano espíritu, ante quienes se presumía los dueños del universo.
Las pirámides son maravillas presente de nuestro planeta, quienes han tenido en sus ojos el resplandor de sus imagen, se pierde de vista la admiración y respeto de esas culturas que sin duda significaron mucho en la evolución, preparación y muerte de civilizaciones que representaron el desarrollo humano en general.
Las pirámides de Egipto son estructuras diseñada en mito que actualmente se presume su elaboración por parte de la civilización egipcia quedan muchas interrogantes, que a la final termina en lo mismo ¿ quien construyo las pirámides ? pero no se puede negar que de todos los vestigios que nos legaron los egipcios de la Antigüedad, los más portentosos y emblemáticos monumentos de esta civilización, y en particular, son las tres grandes pirámides de Guiza, las tumbas o cenotafios de los faraones Keops, Kefrén y Micerino, cuya construcción se remonta, para la gran mayoría de estudiosos, al periodo denominado Imperio Antiguo de Egipto. La Gran Pirámide de Guiza, construida por Keops (Jufu), es considerada una de las siete Maravillas del Mundo.
(Pirámide escalonada de Saqqara)
A principios de la Dinastía III (c. de 2700 a. C.) se transformaron en pirámides escalonadas, constituidas con varias gradas, a modo de una “escalera gigantesca” que se elevaba hacia el cielo. La primera y más famosa de estas es la pirámide escalonada de Saqqara del faraón Dyeser (Zoser), cuyo arquitecto era Imhotep, que posiblemente quiso crear un monumento que se eleva hacia el cielo, como una gigantesca escalera, con el fin de simbolizar la ascensión del difunto del “mundo terrenal” hacia los “Cielos”.
(Pirámide escalonada de Dyeser)
En la evolución de las pirámides, se ordeno la construcción por parte del rey Seneferu, la llamada “pirámide romboidal”, o “pirámide acodada“, en la región de Dahshur, que se considera una etapa intermedia entre la “pirámide escalonada” y la “pirámide clásica”, o de caras lisas. En la pirámide romboidal las caras están conformadas con dos pendientes, de inclinación decreciente en dirección a la cumbre. La ausencia de uniformidad de esta pendiente podría ser un efecto geométrico voluntario. O, como sostienen algunos expertos, debido a dificultades arquitectónicas, por la estabilidad de la pirámide (pendiente original demasiado fuerte), o su método de construcción (transporte de bloques a gran altura), o por dificultades de suministro (situación geopolítica), etc.
Otros faraones de la dinastía IV iniciaron la construcción de sus pirámides, como Nebkara (Zawyet el-Aryam), pero quedaron sin concluir. El último faraón, Shepseskaf, erigió un monumento a modo de gran sarcófago pétreo, la mastaba de Shepseskaf en Saqqara. La pirámide de Dyedefra (Abu-Roash) llegó a ser 7 metros más alta que la de Keops, pero desde los romanos ha sido destruida para usar sus piedras en la construcción. Durante la dinastía V la mayoría de sus reyes levantaron complejos de pirámides, en Saqqara y Abusir, pero de menores dimensiones y técnicamente muy inferiores. Prosiguieron erigiéndolas en Saqqara Teti, Pepy I, Merenra I y Pepy II, durante la dinastía VI. En el denominado primer periodo intermedio de Egipto algunos gobernantes continuaron la tradición, como Neferkara Neby, Jui, Ity, o Merykara, pero apenas quedan restos.
Es en el Imperio Medio (dinastía XII, c. 1990 a. C.) cuando se levantan las últimas grandes pirámides, pero con núcleos de adobe y revestimiento pétreo, actualmente desmoronado. Otros faraones de la dinastía IV iniciaron la construcción de sus pirámides, como Dyedefra (Abu-Roash) y Nebkara (Zawyet el-Aryam), pero quedaron sin concluir. El último faraón, Shepseskaf, erigió un monumento a modo de gran sarcófago pétreo, en Saqqara. Los faraones del Imperio Nuevo prefirieron construir grandes templos e hipogeos en la zona de Tebas.
Pirámides pétreas menores y más estilizadas fueron erigidas por los dignatarios de la dinastía XXV (c. 747 a. C.), en Napata y Meroe (Kush). Las pirámides muestran, para su época, el gran conocimiento de los técnicos egipcios y la capacidad organizativa necesaria para erigir tales monumentos con medios muy simples; pero nada parece indicar que hiciera falta una tecnología superior a la que disponían los egipcios representada por “ingenios” de madera, trineos e, hipotéticamente, usando la rueda, en forma de rodillos de madera, y rampas.
No se sabe con certeza cómo se construyeron las pirámides, pues no han perdurado documentos de su época que lo describan. Además, se utilizaron diversos materiales (piedra escuadrada, piedra sin tallar, adobe) y variadas técnicas en la construcción de sus núcleos (apilamiento de bloques, muros resistentes conformando espacios rellenos de cascotes, etc.). La hipótesis más aceptada es la siguiente: previamente se procedía a aplanar el terreno rocoso, y excavar canales para inundarlos de agua y así poder marcar líneas de nivel con las que preparar una superficie horizontal. Después se rellenaban los surcos. A continuación se excavaba la cámara subterránea y se comenzaba la edificación. La mayoría de los bloques de piedra eran cortados en canteras próximas al lugar de construcción.
Se transportaban otros de las canteras del sur del país con ayuda de gigantescas barcazas. Los bloques se colocaban a continuación sobre trineos y se arrastraban hasta su emplazamiento definitivo Teorías sobre su construcción Existen numerosas teorías, meramente especulativas, sobre el método de construcción de las pirámides egipcias, pero los especialistas no se ponen de acuerdo en numerosos puntos, debido a la total ausencia de documentos, de esas épocas, que describan el proceso seguido para edificarlas. Algunas de estas teorías son:
Sin rampas: según comentaron a Heródoto los sacerdotes egipcios, comenzaban construyendo una serie de “gradas”, y utilizando “ingenios” de madera, subían los bloques desde el suelo a la primera “grada”, luego a la segunda, y así sucesivamente. Es el modo de construir más lógico, posteriormente utilizado por griegos, romanos, maestros de obras medievales, etc., con “ingenios” de madera.
Rampa incrementada: la construcción se realizaba conformando una gran rampa de arena, rectilínea, que aumentaba de altura y anchura según crecía la pirámide. Presenta, entre otras, la dificultad de ampliar la rampa y el gran volumen de esta, superior incluso al de la pirámide y el trabajo requerido en montarla y desmontarla.
Múltiples rampas: las piedras eran levantadas sobre cada hilada para acceder al siguiente nivel. De llevarse a cabo la construcción habrían tenido que salvar, entre otras, la gran dificultad que supone colocar los últimos bloques de cada nivel.
Teorías sobre quienes las construyeron
Existen distintas teorías acerca de quienes construyeron las pirámides. La más difundida de ellas cuenta que fueron construidas por miles de esclavos, y esta leyenda aún se sigue contando a los turistas; incluso ha sido reflejada en algunas películas de Hollywood.
Zahi Hawass sostiene que fueron obreros, y muy bien tratados. En una intensa investigación, Mark Lehner encontró muchos huesos de vaca en la calle principal de la ciudad, tantos como para darles de comer a miles de hombres durante casi un siglo. Además, también encontró miles de raspas de pescado. Supuso que además de carne de vaca también se les daba toneladas de pescado del Nilo, en conclusión se especula mucho y deja y ha dejado un enigma universal su creación y función.
LAS PIRAMIDES MAYA DE MEXICO
A La diferencia principal entre una pirámide maya y una egipcia está en que la primera, igual que el zigurat babilónico, tiene como función principal soportar un templo, lo que no ocurría con las construcciones faraónicas. El edificio maya es ante todo un monumental zócalo sobre el cual se alza el sanctasanctórum, el lugar del culto consagrado a las divinidades. A este respecto, las pirámides de Tikal ensalzan de manera especialmente evidente la unión entre la tierra y el cielo: hay una formidable «escalera» que permite a los sacerdotes ascender a lo más alto y comunicarse con los dioses del cosmos. En cambio, en la base, como ocurre con las pirámides de Egipto, se encuentra a menudo una tumba que puede ser subterránea o estar horadada dentro de la mole de la construcción. Allí descansaban los restos mortales del soberano divinizado.
Esta función, definitivamente reconocida tras el descubrimiento de la famosa cripta del Templo de las Inscripciones de Palenque en 1952, que contenía el sarcófago de Pacal, confiere al edificio maya su doble significado, funerario y religioso. Pero, en la medida en que se afirma el poder autocrático del jefe de cada ciudad, con la tendencia a la hegemonía que algunos centros importantes ejercen sobre las ciudades cercanas, las funciones culturales y funerarias se convierten en una sola cosa: la exaltación del poder personal. Aquí se manifiesta el absolutismo del soberano. Y las estelas situadas en la explanada, al pie de cada templo, proclaman por escrito los acontecimientos importantes del reinado de cada jerarca, recordando su llegada al trono, su boda, sus victorias, mencionando los enemigos que sacrificó a los dioses, enumerando las hazañas que llevó a cabo.
PIRAMIDES DE PERU MACHU PICHU
Machu Pichu se encuentra en Perú es un viaje que siempre seduce, el recorrido tanto en autobús o en tren es una excelente opción que bien vale la pena que realicemos, conoceremos en muchos kilómetros la rica cultura, aprenderemos de nuestros compañeros de viaje, el resistir a los 17 días de viaje con horas y horas de espera en migraciones, cambio de pasaporte, los hoteles y sus más deslumbrantes costumbres. Nos trasladaremos en el tiempo y soñaremos con los antiguos viajes que se realizaban en carruajes o en pequeñas embarcaciones, esta opción será realmente alentadora y gratificante.
A partir de Puno y hacia Cuzco, significa “centro del mundo“, el trayecto es realmente hermosos, el punto más alto es Abra La Raya, muchos turistas se estacionan para tomar fotos al singular cartel que marca los 4300 msnm. Esta ruta se encuentra paralela a las vías y es una hermosa opción para recorrerla de noche con la luna llena que ilumina los diseños de las montañas y el brillo de la nieve, en un cielo cubierto de estrellas y una exquisita música de fondo.
PIRAMIDES DE GUATEMALA
Los preparativos para la llegada del año 5125 el próximo domingo comenzaron en Guatemala entre los mayas, cuya civilización desarrolló en el pasado un cómputo del tiempo sofisticado y preciso mediante la creación de unos 20 calendarios. La celebración del fin e inicio de los ciclos constituyen acontecimientos de trascendencia en la vida espiritual y civil de los mayas, que en la actualidad buscan rescatar, revalorizar y difundir sus calendarios, según sus dirigentes.
Por ello, con motivo de acercarse la llegada del año nuevo Ab’ 5125, previsto para el 22 de febrero del calendario gregoriano, las comunidades, autoridades y organizaciones mayas se preparan para ese acontecimiento. El también conocido como Calendario Solar Maya “tiene como función computar el tiempo basado en el registro de los cambios estacionales de lluvia o sequía, variaciones climáticas, entre otros fenómenos naturales y su relación con actividades como la siembra, cosecha y vida civil de los pueblos”, explica el funcionario Roberto Xoquic. Xoquic, secretario de la Coordinadora Interinstitucional Indígena del Estado, destaca que el Ab’ -que significa hamaca- consta de 365,24 días divididos en 18 meses de 20 días cada uno, seguidos por un período de cinco días llamado Wayeb’. Entonces cada Ab’ (año) equivale a “un hamaqueo” (rotación) de la Tierra alrededor del Sol, según lo describe el libro Ciencia maya aplicada a la educación preprimaria y primaria, del Consejo Nacional de Educación Maya.
“El Ab’, además de un sistema de cómputo del tiempo, representa la sincronización de las energías del cosmos y las de la naturaleza que influyen en la vida del ser humano multidimensional”, relata Xoquic. “Mientras el calendario gregoriano parece tener como una única función la organización comercial y productiva de la vida de la persona: ¿Cuándo termina el mes para cobrar?, ¿cuándo es mi cumpleaños?, o ¿cuándo me voy de vacaciones?”, subraya. Una de las particularidad del Ab’ es el Wayeb’, los cinco días adicionales a los 360 que se forman al multiplicar 18 (meses) por 20 (días); este período también se le conoce como “el no tiempo” y funciona como un puente entre el ciclo que termina y el que comienza.
“Es el período de reflexión, evaluación y planificación”, dice Eulogio Tamub, anciano de K’amalb’e k’iche’, uno de los 23 pueblos mayas que cohabitan en Guatemala. Cada Ab’ es regido alternadamente por un ministro (Iq’, Kej, E, No’j), energías asociada a cada uno de los cuatro puntos cardinales, que protegen el desarrollo de la vida humana y a la vez una llave para catalizar las fuerzas naturales. “El cargador rige los 360 días y en el lapso del Wayeb’ el universo se queda desprotegido, de ahí que ese período se dedica a la concentración espiritual”, agrega Xoquic.
Al hacer una conversión del Calendario Maya al gregoriano, en 2009, el Wayeb’ tendrá lugar del 17 al 21 de febrero, tiempo que marca el fin del año maya 5124, que estuvo regido por el ministro B’elejeb’ (nueve) No’j, energía de la sabiduría, la conciencia, el conocimiento. Éste dará paso al inicio del 5125, que estará gobernado por Lajuj (diez) Iq’, energía del viento, el aire, el soplo o aliento.









